El tratamiento anticorrosivo en sistemas aire acondicionado consiste en la aplicación de recubrimientos especializados, como pinturas de poliuretano, base aluminio o siloxano, sobre serpentines, gabinetes y tuberías, con el fin de proteger estos componentes frente a la salinidad, la humedad y agentes contaminantes, particularmente en entornos costeros o industriales. Este procedimiento contribuye a prolongar la vida útil del equipo, previene la corrosión galvánica y puede incrementar la eficiencia energética hasta en un 15%.